Vuelven los flujos a mercados emergentes

En los últimos años, los mercados emergentes han sufrido una fuerte salida de flujos por parte de los inversionistas en base a diversos motivos. Dentro de estos destaca la significativa apreciación del dólar frente al resto de las monedas desde mediados del año 2014, en un contexto en que la Reserva Federal (Fed) comenzó a reducir los estímulos monetarios y anunció la normalización de su política monetaria. Adicionalmente, se produjo una drástica caída en el precio de las materias primas ante un menor crecimiento económico en China y temores de sobreoferta mundial. Esta caída de precios impactó en mayor medida a países emergentes, dado su condición de exportadores de materias primas.

Este escenario adverso ha cambiado en las últimas semanas; en su última reunión de política monetaria la Fed mantuvo la tasa de interés y sostuvo que el alza de ésta va a ser muy gradual y que se va a mantener bajas por un largo período de tiempo. Esto provocó un debilitamiento del dólar a nivel mundial, en especial contra monedas emergentes, un alza en el precio de los commodities y una mayor propensión al riesgo por parte de los inversionistas.

A su vez, China ha mostrado signos de estabilización, en donde las autoridades chinas han manifestado su compromiso para mantener el crecimiento económico estable en niveles de 6,5% anual, alejando los temores una desaceleración más pronunciada, e impulsando a su vez el precio de los commodities.

Estas razones han hecho que los inversionistas vuelvan a invertir en bolsas de mercados emergentes. Desde los mínimos observados durante enero de este año, dichos mercados han rentado cercano al 20% en dólares. Dentro del contexto destaca Latinoamérica, que ha rentado sobre un 30%. Esto grafica un cambio de sentimiento hacia la región y se espera que los flujos positivos continúen en los próximos meses.

Hoy la industria nacional de fondos mutuos ofrece una amplia gama de alternativas de inversión en mercados emergentes, que incluyen fondos dedicados a la inversión en instrumentos de deuda y accionarios, y que permiten diversificar entre distintas regiones geográficas o países.